jueves, 9 de octubre de 2008

Primera estancia en Frankfurt

Sigo sin internet. Esto no es calidad de vida... En fin, se supone que ya me queda poco para mi router nuevo.

Y llegó el día del viaje. Me levanté animado, cogí las maletas, fui a por el GPS y... ¡mierda! ¡se lo habían llevado mis padres a Lanzarote! ¡Mecagontó! Pues a ViaMichelin... ¡mierda! ¡internet sigue sin funcionar!

Ahí ya pensé que alguien no quería que fuese a Frankfurt, pero no me vine abajo. Hasta hace pocos años la gente iba sin GPS, incluso sin mapas... Podía hacerlo.

Me manejé sin demasiado problema hasta que me fui acercando a Madrid. Ahí empiezan a triplicarse los carteles de Barajas/T4/Salidas/Llegadas etc. Aún así, después de un par de vueltas por la zona reservada para taxis, logré aparcar el coche.

Al llegar al control de seguridad tuve que sacar los líquidos de mi equipaje de mano (como sabéis) y a los 15 minutos me di cuenta de que me había olvidado el candado de la maleta al otro lado del arco. Un guardia civil con pocas ganas de ayudar me dejó pasar el arco en sentido inverso para recuperarlo. Y mientras todo el mundo mirándome y pensando: "mira, a éste lo han pillado a tiempo".

No es la primera vez que me olvido algo en un aeropuerto. Cuando tenía 16 años, mis padres me mandaron solito un mes a Canadá a aprender inglés. Tenían un poco de miedo, por si no sabría manejarme sólo, pero les dije que no habría ningún problema (todos sabéis que yo con 16 años ya era muy maduro) :) Íbamos tan tranquilos paseando por Barajas cuando nos gritó uno por detrás: "¡Oye! ¡Chaval! ¡Que te has dejado el pasaporte!" Mis padres se quedaron mucho más tranquilos después de eso. Total, el pasaporte...

El vuelo fue bien. Me tocó volar con LAN Chile ¿?¿? pero resultó ser una muy buena compañía. Tiene un mini-ordenador personal en cada asiento, que te permite ver películas al ritmo que tú quieras, jugar, oír música, ver series... Genial. Sólo lo había visto en el viaje a Nueva York (Air France).

Al llegar al aeropuerto, todo siguió bien. Carteles en inglés y alemán... hasta que llegó el cartel "Exit/Ausgang". Ausgang debe de significar "hala chavalote, ahora te manejas como puedas". Fue el último cartel que vi con traducción inglesa hasta 2 días después.

Estuve 40 minutos mirando mapas de autobuses en alemán, y viendo el comportamiento de los chinos que iban llegando, que deduje que no serían de Frankfurt. Pues bien, como es lógico, cada uno cogía un bus diferente y no conseguí adivinar cuál era el típico que va al centro. Pregunté a 2 personas, y eran turistas (es lo que tienen los aeropuertos), así que no sabían. Después de esos 40 minutos, busqué desesperadamente un taxi (que no hablaba inglés y fue muy violento) y me dejó en el hotel Jaguar.

En el hotel Jaguar me tocaba enfrentarme al temido "Dueño coreano del hotel". Después del papeleo típico, me sacó el tema que comentan sus críticos en internet: el desayuno.

- You want blekfast?
- No, thank you, it´s OK
- (pausa) Blekfast?
- No, no. I don´t usually have breakfast. It´s OK. Thank you.
- (pausa más larga) You take blekfast, you sleep in biiiig loom.

Ahí me hizo dudar. Si tomaba desayuno, me ponía en una habitación grande; entonces si no lo tomaba... Me vino a la mente mi """""hotel""""" de Nueva York, la habitación de 2x2 metros (NO es una exageración. Algunos ya visteis las fotos. Era sólo una cama). Así que le dije:

- If you give me big room, will it have Sat-TV? (jugaba el R. Madrid y tenía la esperanza de verlo)
- Yes, yes, yes, biiiig loom, TV, yes, yes.

Cómo me la coló. Qué perro. 7 euritos por cada desayuno. Sólo os diré que el primer día lo tomé, pero el segundo ni me desperté para bajar al comedor. Vaya mierda de buffet.

Subí a la habitación esperando encontrarme una caseta para perros o algo por el estilo, pero flipa, sí que era big... ¡¡tenía 3 camas!! Para qué leches quería yo 3 camas...

Lo que también tenía era una caja fuerte que no funcionaba, una tele con mil millones de canales, pero ninguno español y un mini-bar casero: unas Pringles, Coca-Colas y Kit-Kats encima de una mesilla.

Superado el shock inicial, me fui a buscar el lugar en el que había quedado al día siguiente para ir a la entrevista. Cogí mi mapa y me marché. Cuando estaba cerca del lugar, me di cuenta de que mi mapa no tenía suficiente zoom de la zona. Busqué un ciber-café, Google Maps, y volví a salir.

Me volví a perder. Decidí darme una vueltecilla, porque sin querer había encontrado el centro de Frankfurt. Tomé como referencia el nombre de una calle. Todas las calles tienen nombres kilométricos, pero me fijé en una "Einbahnstrasse".

Después de más o menos una hora, decidí ir volviendo a Einbahnstrasse y de ahí a mi hotel. Cuando iba a preguntarle a alguien, me encontré un cartel con el nombre de la calle y una flecha. Lo seguí. Luego otro, también lo seguí. Pensé que había tenido suerte eligiendo una calle tan importante, porque estaba lleno de carteles. Después de 6 carteles, mi sentido de la orientación me dijo que había dado como mínimo un giro completo de 360º (mínimo).

Le pregunté a alguien: "¿para ir a Einbahnstrasse?". Me miró raro y me dijo: "Einbahnstrasse en alemán significa calle de sentido único".

No cabía duda. Había triunfado. Me acuerdo que mientras iba al lugar correcto, sonreía sólo, porque había entrado con toda seguridad en el Top 10 de subnormalezas de turistas en Frankfurt.

Llegué al hotel reventado y sin saber dónde tenía la entrevista al día siguiente. ¡Justo lo que había planeado!

Creo que este post ya es gigantesco. Es que no lo puedo evitar. Corto aquí y continuaré. Por cierto, cuando tenga internet contestaré más a los comentarios y pondré un mini-chat sin fallos. ¡¡Gracias por la paciencia!!

martes, 7 de octubre de 2008

Vuelo, hotel, idioma, maleta

Como he escrito en un comentario, estoy sin internet. Se me ha fundido el router en el mejor momento, a una semana de irme a Frankfurt. Hasta el viernes no me mandan otro. Así que pese al estrés que ésto me genera, voy a escribir este post y después intentaré pillar un nanosegundo de Wifi ajena para publicarlo.

En capítulos anteriores... (que en inglés se dice: "Previously, on Prison Break") comentaba que tenía un día y medio para preparar el viaje a Frankfurt para la entrevista.

El vuelo

Aunque mi primera idea era ir un jueves, hacer la entrevista y volverme a Logroño, las combinaciones posibles no eran muy adecuadas, así que acabé mirando los vuelos para ir un miércoles, hacer la entrevista un jueves, y volver el viernes. Un desastre.

Cuando me dispuse a reservar los vuelos, internet empezó a ralentizarse. Las páginas se cargaban como en los 90, poquito a poquito. Es más, a veces, ni llegaban a cargarse y aparecía un error. El router estaba agonizando (de ésto me doy cuenta ahora que ha muerto).

Perdí un montón de tiempo y me puse nerviosísimo. Cuando ya estaba desesperado, me fui a Santos Ochoa a intentar reservarlo desde allí. El problema es el que yo llamo "La paradoja del polo". Ha ocurrido durante los 5 años que he trabajado allí.

Cuando estoy con el polo de Santos Ochoa, siempre hay alguien que me pregunta:

- Perdona, ¿eres de la tienda?
- No, soy un sintecho, pero Santos Ochoa me regala polos de trabajo.

Joder, lo odio. Si está el nombre de la tienda bordadito en amarillo (sobre granate...). La segunda parte de la paradoja es que cuando estoy en la tienda, pero de visita, sin polo, la gente me pide que le atienda. Increíble, pero cierto.

Así que me puse a reservar mi vuelo, y entre 4 trabajadoras con polo que había, los clientes siempre me preguntaban a mí. Grrrrrrrr.

Aún así localicé un vuelo, desde Madrid. Es un peñazo ir hasta Madrid, pero atención a lo que os vais a encontrar si intentáis reservar un vuelo Bilbao-Frankfurt de un día para otro.... 1.150 € El tema es que voy a trabajar para Nintendo, pero no de director internacional de ventas precisamente, así que busqué algo más barato, y apareció Madrid por 200 €. La historia no acabó ahí, el destino aún me quería probar más... y en el último paso, me aparecía un error "Error 22345CF2: Vd. no puede reservar el vuelo".

Los informáticos que estáis leyendo el blog os habréis percatado de que ese error es una mierda de error. En la carrera te enseñan, bien prontito, que eso no se hace. ¿Cómo que yo no puedo reservar el vuelo? ¿Por ser yo? ¿Por el navegador? ¿Por la luna llena? ¿Cómo lo soluciono? ¿Lo intento más tarde o es irreversible? Ya veo que no puedo reservarlo, desgraciado.

Tuve que recurrir al electrodoméstico que más odio: el teléfono. Allí la "profesional" que me atendió me dijo que lo hiciese por internet, que sería más rápido. Plas, plas, plas. Gracias por la idea chiquilla. Me quito el sombrero. Ahora, si me haces el favor de escucharme, que te he dicho que lo he intentado, me sale un error y quiero salir mañana...

En fin... lo conseguí reservar.

El hotel

Normalmente nunca es un problema para mí, y menos cuando viajo solo, el reservar un hotel. Busco, ordeno por precio y miro las fotos de los 5 más baratos. De ahí tiene que salir el elegido.

Realicé este ritual entre los hoteles de Frankfurt (sigo estando en el ordenador de la tienda con gente tocándome... la moral). En casi todos ponía que se aplicaban tarifas especiales cuando había ferias, y estaban carísimos.

Tuve que rebajar todavía más mis aspiraciones y buscar uno de estos alojamientos que unas webs llaman hotel y otras hostal. Suelen ser aceptables.

Encontré uno: el Hotel Jaguar. Suena a lujo, ¿verdad? Para los curiosos, 40 € cada noche. Casi el doble de lo que me pensaba gastar, pero están las malditas ferias de Frankfurt, que encarecen todo...

Desayuno incluido, wifi... ¡¡de sobra!! Eso sí, todos los comentarios ponían que el dueño era un sacaperras y que haría todo lo posible por que comprases el desayuno buffet que era una basura.

El idioma

No voy a descubrir nada nuevo diciendo que el alemán, si no lo has estudiado, es incomprensible. No cazas ni una de cada diez palabras.

Así que me compré una Guía de conversación, y me repasé un poquito los discos de Rammstein.

La maleta

De vuelta en casa, ya sólo me quedaba hacer la maleta. Es una tarea que parece simple cuando se lo ves hacer a tu madre y le vas asintiendo... "que sí mamá" "joder, que sí, qué pesada"... pero cuando la haces sólo, te asaltan las dudas... Si abajo se ponen los pantalones y jerseys, porque se arrugan menos que las camisas, ¿qué pones más abajo, un pantalón o un jersey?

Una madre lo vería claro, pero yo... Pasan las horas y ya había metido 10 prendas de 100 maneras diferentes. Ya prácticamente había resuelto el puzzle. Entonces pensé, "qué me diría mi madre?" Pues diría "vete arregladito a la entrevista, y abrígate bien, que Frankfurt está muy al norte".

Vale. Empecemos otra vez, sin camisetas de manga corta, ni pantalones cortos y con zapatos de vestir y chaquetas. De nuevo completé el puzzle, pero esta vez sin encajar el neceser.

Ya desesperado, cuando estaba todo en la maleta, vi que otra cosa no habría, pero arrugas... todas. Como ya no tenía solución, me consolé pensando que si todo el mundo tenía que viajar a Frankfurt a la entrevista, a todos les pasaría igual. Solucionado.



Ya estaba todo. Me fui a cenar con mi abuela, que cuando no están mis padres es la única que me salva de las garras de la comida rápida. Le conté todas las novedades y ella me respondió con los sucesos trágicos de accidentes de aviones, inundaciones, incendios, violaciones y paro de todos los países que no son España (lo mismo le da Alemania que Trinidad y Tobago) en los últimos 5 años. Es un Google de las crónicas de sucesos. Sé que lo hace para que vaya prevenido, pero a veces parece que lo que quiere es acojonarme para que no salga nunca de Logroño... :)

Después de la cena, los fuegos artificiales con los amigotes y amigotas (recordar que era San Mateo), y al día siguiente salí para Barajas, Terminal 4 ("ten cuidado cariño, que en esa terminal es donde ponen las bombas los de ETA"). Espero que libren los miércoles.

viernes, 3 de octubre de 2008

¿Cómo empezó todo?

Gracias por los comentarios que habéis escrito ya. Me alegra encontrarme ya con 4 clásicos del anterior blog :)

Como dije, voy a comentar la historia "del tema y tal" (guiño guiño a Marcos). Perdonad si no es demasiado graciosa... la cosa mejorará cuando empiece a hablar de Alemania :)

En junio puse mi curriculum (CV) en internet. La idea era ir viendo qué trabajos salían, pero no ir a ninguno hasta que no acabase mi proyecto. A menos, claro está, que el curro fuese muy interesante.

Vi bastantes ofertas, me apunté a unas cuantas, y normalmente las iban desechando. Un día me llegó una en inglés que decía algo así como "trabaja en Frankfurt probando juegos y buscando errores de traducción". No ponía para qué empresa era, pero con esa descripción, si no me hubiese apuntado es que sería retrasado.

Como en todas las ofertas, me apunté y me olvidé.

A los 10 días más o menos recibí un correo de la agencia que puso el anuncio. En él explicaba que la oferta era de Nintendo Europe y que para aspirar a una entrevista tenía que hacer dos tests y devolverlos por email.

Uno de los test eran 3 textos de juegos en español, con bastantes faltas. Éste es un extracto de uno de ellos:

"Mario, Luigi, Wario, Peach, Donkey Kong y Yoshi estaban inmersos en una animada conversación. Estaban intercambiando opiniones, charlando sobre las aspiraciones de cada uno y sobre sus planes. Y al final de la conversación dijeron: “¿Y si creáramos un mundo con todos nuestros sueños?”. Y así hicieron: unieron lo mejor que tenía cada uno, todas sus habilidades y se pusieron en marcha. Después de mucho trabajar ¡lo consiguieron! Crearon el país de sus sueños: el país… ¿Mario Land?"

Tenía que encontrar el mayor número de faltas de ortografía, puntuación, gramática, concordancia... y lo mismo con un texto en inglés.

Me puse a ello, los mandé, y al día siguiente recibí respuesta de la agencia: "you did some very good tests an I'm sure that Nintendo is going to invite you for an interview soon.
In the Spanish test you have reached 90% and 100% in the English test."


Aún sin tener todavía el trabajo ni una entrevista, Andrés ya me empezó a insultar sistemáticamente porque le iba a dejar tirado para el viaje a Japón. Mal amigo, traidor, capullo... Y yo: "¡¡¡pero si todavía no tengo ni una entrevista!!!". Y Andrés a lo suyo... mamón... Y Fido, para ayudar decía "Fijo que te cogen, lo presiento". Y yo con la de siempre: "¡es que aún ni siquiera tengo una entrevista!"

Pasaron los días... desgasté el botón "Enviar y recibir" del Windows Live Mail... y me llegó un mensaje: "I have good news. Nintendo wants you to come for the personnel interview to Frankfurt. We have some days for you to choose."

Empecé a saltar por casa como un puñetero canguro de rodeo. Llamé a toda la familia (incluidos mis padres que estaban en Lanzarote, apoyándome en la distancia).

Había 5 días posibles para entrevistas, pero decidí ir el primero, porque si no iba a estar sin dormir una semana, y no es plan. Sólo tenía un día y medio para buscan un vuelo, hotel, preparar la maleta y volar... ¿me daría tiempo?

jueves, 2 de octubre de 2008

Presentación

Hola a todos.


Casi 2 años después del fatídico desenlace de mi primer blog (no entraremos en detalles), aquí estoy otra vez dispuesto a entretener y ser entretenido.

Como ya sabéis la mayoría, a partir del 13 de octubre voy a trabajar en Nintendo Europe, en Frankfurt (Alemania).

Suena un poco a locura, lo sé. Da pena dejar tantas cosas aquí en España; pero también, como me ha dicho mucha gente, si no lo hago con 24 años, ¿cuándo lo voy a hacer?

Ya que voy a estar mucho tiempo allí sólo, sin más compañía que internet, mi proyecto y cursos de alemán, iré contando todas mis aventuras y espero que, como hacíais antes, escribáis comentarios y me contéis también vuestras cosillas.

Teniendo en cuenta a quiénes os he invitado por e-mail, creo que no hace falta poner normas de conducta para el blog, mas que las normales. En este blog, en principio, no voy a poner un ranking de comentarios, así que no hace falta escribir 3 líneas diciendo "hola. q tal. adios" para sumar :)

Por el momento, perdonad el diseño y algún error que pueda haber, ya que estos días estoy más dedicado a preparar el viaje que a otra cosa. Las primeras semanas en Frankfurt también serán duras, pero espero que para noviembre ya esté todo como quiero.

En el próximo post empezaré por el principio: ¿cómo me cogieron? Espero que os vayáis animando a escribir aunque todavía esté por España.