martes, 7 de octubre de 2008

Vuelo, hotel, idioma, maleta

Como he escrito en un comentario, estoy sin internet. Se me ha fundido el router en el mejor momento, a una semana de irme a Frankfurt. Hasta el viernes no me mandan otro. Así que pese al estrés que ésto me genera, voy a escribir este post y después intentaré pillar un nanosegundo de Wifi ajena para publicarlo.

En capítulos anteriores... (que en inglés se dice: "Previously, on Prison Break") comentaba que tenía un día y medio para preparar el viaje a Frankfurt para la entrevista.

El vuelo

Aunque mi primera idea era ir un jueves, hacer la entrevista y volverme a Logroño, las combinaciones posibles no eran muy adecuadas, así que acabé mirando los vuelos para ir un miércoles, hacer la entrevista un jueves, y volver el viernes. Un desastre.

Cuando me dispuse a reservar los vuelos, internet empezó a ralentizarse. Las páginas se cargaban como en los 90, poquito a poquito. Es más, a veces, ni llegaban a cargarse y aparecía un error. El router estaba agonizando (de ésto me doy cuenta ahora que ha muerto).

Perdí un montón de tiempo y me puse nerviosísimo. Cuando ya estaba desesperado, me fui a Santos Ochoa a intentar reservarlo desde allí. El problema es el que yo llamo "La paradoja del polo". Ha ocurrido durante los 5 años que he trabajado allí.

Cuando estoy con el polo de Santos Ochoa, siempre hay alguien que me pregunta:

- Perdona, ¿eres de la tienda?
- No, soy un sintecho, pero Santos Ochoa me regala polos de trabajo.

Joder, lo odio. Si está el nombre de la tienda bordadito en amarillo (sobre granate...). La segunda parte de la paradoja es que cuando estoy en la tienda, pero de visita, sin polo, la gente me pide que le atienda. Increíble, pero cierto.

Así que me puse a reservar mi vuelo, y entre 4 trabajadoras con polo que había, los clientes siempre me preguntaban a mí. Grrrrrrrr.

Aún así localicé un vuelo, desde Madrid. Es un peñazo ir hasta Madrid, pero atención a lo que os vais a encontrar si intentáis reservar un vuelo Bilbao-Frankfurt de un día para otro.... 1.150 € El tema es que voy a trabajar para Nintendo, pero no de director internacional de ventas precisamente, así que busqué algo más barato, y apareció Madrid por 200 €. La historia no acabó ahí, el destino aún me quería probar más... y en el último paso, me aparecía un error "Error 22345CF2: Vd. no puede reservar el vuelo".

Los informáticos que estáis leyendo el blog os habréis percatado de que ese error es una mierda de error. En la carrera te enseñan, bien prontito, que eso no se hace. ¿Cómo que yo no puedo reservar el vuelo? ¿Por ser yo? ¿Por el navegador? ¿Por la luna llena? ¿Cómo lo soluciono? ¿Lo intento más tarde o es irreversible? Ya veo que no puedo reservarlo, desgraciado.

Tuve que recurrir al electrodoméstico que más odio: el teléfono. Allí la "profesional" que me atendió me dijo que lo hiciese por internet, que sería más rápido. Plas, plas, plas. Gracias por la idea chiquilla. Me quito el sombrero. Ahora, si me haces el favor de escucharme, que te he dicho que lo he intentado, me sale un error y quiero salir mañana...

En fin... lo conseguí reservar.

El hotel

Normalmente nunca es un problema para mí, y menos cuando viajo solo, el reservar un hotel. Busco, ordeno por precio y miro las fotos de los 5 más baratos. De ahí tiene que salir el elegido.

Realicé este ritual entre los hoteles de Frankfurt (sigo estando en el ordenador de la tienda con gente tocándome... la moral). En casi todos ponía que se aplicaban tarifas especiales cuando había ferias, y estaban carísimos.

Tuve que rebajar todavía más mis aspiraciones y buscar uno de estos alojamientos que unas webs llaman hotel y otras hostal. Suelen ser aceptables.

Encontré uno: el Hotel Jaguar. Suena a lujo, ¿verdad? Para los curiosos, 40 € cada noche. Casi el doble de lo que me pensaba gastar, pero están las malditas ferias de Frankfurt, que encarecen todo...

Desayuno incluido, wifi... ¡¡de sobra!! Eso sí, todos los comentarios ponían que el dueño era un sacaperras y que haría todo lo posible por que comprases el desayuno buffet que era una basura.

El idioma

No voy a descubrir nada nuevo diciendo que el alemán, si no lo has estudiado, es incomprensible. No cazas ni una de cada diez palabras.

Así que me compré una Guía de conversación, y me repasé un poquito los discos de Rammstein.

La maleta

De vuelta en casa, ya sólo me quedaba hacer la maleta. Es una tarea que parece simple cuando se lo ves hacer a tu madre y le vas asintiendo... "que sí mamá" "joder, que sí, qué pesada"... pero cuando la haces sólo, te asaltan las dudas... Si abajo se ponen los pantalones y jerseys, porque se arrugan menos que las camisas, ¿qué pones más abajo, un pantalón o un jersey?

Una madre lo vería claro, pero yo... Pasan las horas y ya había metido 10 prendas de 100 maneras diferentes. Ya prácticamente había resuelto el puzzle. Entonces pensé, "qué me diría mi madre?" Pues diría "vete arregladito a la entrevista, y abrígate bien, que Frankfurt está muy al norte".

Vale. Empecemos otra vez, sin camisetas de manga corta, ni pantalones cortos y con zapatos de vestir y chaquetas. De nuevo completé el puzzle, pero esta vez sin encajar el neceser.

Ya desesperado, cuando estaba todo en la maleta, vi que otra cosa no habría, pero arrugas... todas. Como ya no tenía solución, me consolé pensando que si todo el mundo tenía que viajar a Frankfurt a la entrevista, a todos les pasaría igual. Solucionado.



Ya estaba todo. Me fui a cenar con mi abuela, que cuando no están mis padres es la única que me salva de las garras de la comida rápida. Le conté todas las novedades y ella me respondió con los sucesos trágicos de accidentes de aviones, inundaciones, incendios, violaciones y paro de todos los países que no son España (lo mismo le da Alemania que Trinidad y Tobago) en los últimos 5 años. Es un Google de las crónicas de sucesos. Sé que lo hace para que vaya prevenido, pero a veces parece que lo que quiere es acojonarme para que no salga nunca de Logroño... :)

Después de la cena, los fuegos artificiales con los amigotes y amigotas (recordar que era San Mateo), y al día siguiente salí para Barajas, Terminal 4 ("ten cuidado cariño, que en esa terminal es donde ponen las bombas los de ETA"). Espero que libren los miércoles.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajaja!! tu abuela es la caña. Jo, has conseguido que durante el tiempo q he estado leyendo, me hayan subido las pulsaciones, q estres!!!!y eso q toy sentadito tranquilamente con mi pijama sin nada mas q hacer que esperar que llegue la hora de la cena, jejeje.

Como suele decir mi abuele, "todo lo que quieres cuesta", y ahora tienes la recompensa de todo ese ajetreo en plenos San Mateos. Por cierto, entre lo de internet y lo del polo de santos ochoa, igual habría que hablar con Murphy pa que te dejase poner tu nombre a sus leyes, asi q desde ahora las llamaré "Las Leyes de Dudu", jejeje.

Angel dijo...

Pos si, la verdad q tu abuela dando animos....xDDD

Kámara, mismamente, el sabado, salgo de PcCity, paso a Santos Ochoa para hablar con Edu de a ver a q hora quedabamos y demas, y me dice una señora, oye perdona, el libro no se que.. Y yo, a ver señora, q no trabajo aki...

Xao xao

Anónimo dijo...

Si es que hijos mios con esos cuerpos que teneis cualquier mujer se os acerca
jajajaj

Muxa suerte Edu, y abrígate bien

PD. soy la primilla de Ángel por si no te acuerdas.

Xao

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