Antes de comenzar con las crónicas, me imagino que os habréis dado cuenta de que algunos días no hay mucho que contar. Poco a poco voy asentándome completamente, así que hay días que empiezan a ser “normales”: sin muchos sobresaltos en Nintendo y luego directamente a casa a descansar y dormir.
Así que empezaré a agrupar días y a escribir menos veces por semana, quizás 3 ó 4 (en vez de 5 ó 6). En realidad, ahora tampoco lo vais a notar mucho por el tema de actualizar de golpe 4 días desde el ciber. Sin más, quería comentarlo :)
El viernes en Nintendo me eché unas risas con Carlos. Ya me dijo otro día que se sabía “La venganza de Don Mendo” de memoria. Las razones… no están claras. Cuando le preguntamos nos dice que “porque le gustó y se lo aprendió”. Y siempre le contestamos algo tipo “a mí me gustó Robinson Crusoe y no me lo sé de memoria”.
Y resulta que nos dio por buscar algún fragmento en internet. Encontramos uno, con varias páginas íntegras, y empezó a recitarlo. ¡Y es verdad! ¡Se lo sabe de memoria! Es increíble…
Aunque no más que el libro que se llevó Dani al curro: The Mathematics in juggling (las matemáticas de los malabares). A Dani le encantan los malabares, y entrena varias veces por semana, pero ese libro, ya se lo hemos dicho, no roza lo freak, sino que lo supera veinte millones de veces.
Y si lo abres y lo lees, entonces ya el alucine es completo. Series 5-3-3, teoremas, corolarios, integrales. Como se dice por ahí… WTF!
Lo que me encanta es ver a Dani en Youtube, viendo a un pavo con 3 diábolos y empezar a decir “parece una serie 5-3-1… espera… no… 5-2-2…”
Después me llegaron los planes para la noche: a casa de los españoles-franceses a jugar a la PS3 o a dar una vuelta con los italianos.
Por el momento no me apunté a ninguno fijo. Jugar a la consola no me apetecía para un viernes por la noche, y dar una vuelta con sólo italianos… pues no sabía quiénes iban, así que igual no conocía a la mitad.
Al salir de currar, pasé por casa a recoger botellas vacías y me fui al Tengelmann. El día anterior no fui por pereza…
Delante de mí entró al Tengelmann un señor que justo iba también a reciclar, así que me puse como una ratilla a hacer como que miraba los chocolates de una estantería, y le miré de reojo cómo lo hacía.
Parecía fácil, así que cuando se marchó, me acerqué a la máquina mágica. Estaba preparado para encontrarme una botonera como las máquinas de tickets de metro, pero por suerte, la máquina era simple. Un agujero para las botellas, una pantalla de información y un botón.
En el agujero había una cinta transportadora en continuo movimiento. Me armé de valor, y coloqué la primera botella… avanzó, se paró, le leyeron el código de barras, y siguió hasta el fondo. Como parecía fácil, puse las otras tres y le di al botón de finalizar.
No hubo truco. Funciona así. Me salió un vale de 60 cents y ni me pidieron fianza, ni se atascó, ni pedía PIN, ni estaba en turco ni nada. Todo salió como debía.
Además, resolví el gran misterio que me atormentaba: ¿cómo leches comprimen las botellas esas máquinas para que quepan tantísimas?
La verdad es que tenía miga, porque en cualquier máquina siempre hay alguien reciclando. Sin embargo, la solución al enigma no es ningún sofisticadísimo e incomprensible sistema alemán de compresión, sino que el agujero no tiene fondo, sino que desemboca directamente en un almacén trasero, y van cayendo a una caja (que se supone van cambiando de vez en cuando). Simple como si fuese español.
Por si no me he expresado bien (es muy posible), las botellas no se tiran a un agujero hacia abajo. Se colocan en una cinta que va hacia el fondo, paralela al suelo. Ahora sí, ¿no?
Llegué a casa reventado por el esfuerzo de subir la compra por las escaleras y dije: hoy no salgo. Pero se ve que el Dios de la no-frikeza me oyó, y al instante me mando un SMS Pietro: Ciao Edu! I wanted to tell u that we meet at 10.30 at Hauptwache to drink something. If you want u can join us (and also tell other people) c u!
No pude evitarlo, y le contesté que iba. Así que preparé mis mejores galas, es decir, alguna camisa arrugada, cené y marché.
A las 10.31 estaba en Hauptwache. Cada vez que llego puntual a un sitio en Frankfurt soy feliz. Tiene su mérito coordinar los metros y tener en cuenta los retrasos habituales (en mi línea U7, 2 minutos). No obstante, se puede decir que entre las 10.25 y las 10.35 es la mayor puntualidad que se puede conseguir. Afinar más es ya fruto de la casualidad.
Y tan puntual llegué que no había nadie. Bueno, más bien estaba todo Frankfurt, pero ninguno era amigo mío. Esperé como un marginadillo 15 minutos hasta que llegó Pietro. A los 25 minutos llegó Davide (Dávide) y a las 11.25… ¡¡¡11.25!!! llegó Marcelo (Marchelo).
Llegar una hora tarde debería estar penado por ley. Yo que pensaba irme pronto, porque por la mañana quería visitar el Ikea, y a las 11.20 todavía estábamos esperando gente.
Íbamos a estar sólo los cuatro, aunque Pietro y Davide son muy majos. Marcelo también lo parece pero no habla mucho, así que tampoco puedo comprobarlo.
Pietro comentó que había una calle llena de cervecerías, que resultó ser a la que yo llamo mini-Zeil, es decir, a 10 minutos andando de mi piso. Lo curioso del tema es que habré pasado 10 veces por esa calle, y sólo he visto los locales diurnos (supermercados, librerías, panaderías…), nunca me había fijado que tenía cervecerías.
Nos recorrimos todas (por fuera) hasta que llegamos a una que parecía tener algún hueco. Allí estuvimos un par de horas tomando un par de cervezas. Sé que no descubro nada nuevo, pero es verdad que los alemanes se meten unos barriles de cerveza… y aún me choca más las alemanas, que se meten los mismos. Ves a una chica super fina y super pija y recatadita, y se pida un vaso de cerveza más grande que su cabeza, y luego repite. Increíble. Ángel gozará bastante cuando venga. Bastante, bastante mucho :)
Estuvimos hablando todo el rato en italiano. La verdad es que estoy haciendo sexto de la escuela de idiomas, porque conversaciones en directo y sin ralentizar con italianos, es lo máximo. Me suelo dar cuenta cuando llego a casa y noto que se me ha derretido el cerebro.
Estoy contento porque no he perdido la fluidez, y me siguen saliendo todos los verbos, incluso futuros, condicionales y toda la pesca. Sin embargo, sí que de vez en cuando quiero decir palabras que antes sabía y ahora no. Me acuerdo por ejemplo de “papelera”, “trozo” o “lápiz”. Me frustra bastante.
En fin, entre otros temas interesante, hablamos de informática, porque resulta que Davide es informático. También Pietro nos reveló que habla algo de islandés. El que no corre, vuela.
Lo mejor de la noche es la gran teoría que he desarrollado: cada país envidia políticamente al país inmediatamente superior a él.
Explicación (vaya cara de atentos que tenéis): los italianos se quejaron mucho de Berlusconi, y dijeron que mucha gente se está yendo de Italia por él, y me preguntaron por Zapatero. Me comentaron que en Italia se tiene muy buena imagen de él, y se dice que España antes iba por detrás de Italia, y ahora va aproximadamente a la par.
Entonces yo les respondí que bueno, no es un superhéroe ni nos da viviendas dignas, ni otras muchas cosas que habían oído, pero que no era un showman como Berlusconi. Sin más.
Por otra parte, un día hablando con los franceses, les dije que me gustaba Sarkozy. Me gusta el rollo Rambo de “si no nos devuelven a no sé quién, cojo un avión y voy donde sea”. Impone mucho, sobre todo siendo de un país importante como Francia.
Entonces se empezaron a reír y me contaron cómo las lía y las protestas que hay.
Así que los italianos envidian a Zapatero, y nosotros a Sarkozy. Sé que para que la teoría esté completa, tendría que ser alguien más que yo al que le guste Sarkozy, y lo mismo con los italianos, pero bueno…
Creo que no voy a leer estos últimos párrafos que he escrito dos veces, porque los borraría y ocupan medio folio.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
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4 comentarios:
joer, con tantos idiomas q dominas, mas el aleman dentro d poco deberias acabar trabajando en alguna cosa de gran importancia. joer quien pudiera.
esperemos q no te peguen el frikismo y la fastidies jeje.
De traductor simultaneo en la ONU, mismamnt...xDDD
La verdad, entre el q se sabe d mempria "La Venganza de Don Mendo", y el de los malabares... Me estoy imaginando a tus nuevos amigos como los frikis de la universidad q son compañoers de Hommer, con lso tirantes, las gaitas, lso bolis en el bolsillo de la camisa ([img]http://milchapitas.com/index.php?main_page=popup_image&pID=471&zenid=baf964d757ee2e957e93016fe4d1b072[/img])
Asi q lso italianinis nos envidian a nosotros? Jajaja, y eso q no saben q ZP es realmnt Zuperman...
hola!, estoy en clase, es un poco free y me he traido el portatil,bhaha
justo ahora acabo de darle el cambiazo a algo que entregue y estaba mal, y ahora despues de hacerlo bien en casa, justo cuando los profesores han salido a fumarse un cigarro, ras, cambiazo a la carpeta que las tienen todas aqui, como te quiero tabaco :)
con lo de saberse un libro de memoria me quedo flipando xD
Joder halfmat, que friki haciendo cambiazos.
Angel, la verdad es q las cosas q cuento suenan frikis, pero en realidad son majos. De hecho, hablamos bastante del tema de q ahora, quien mas y quien menos, todo el mundo tiene un punto friki.
No?
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