Algo que no comenté el otro día es que aquí Halloween está algo más arraigado que en España. Tampoco mucho más, pero sí que se ven niños por la calle disfrazados pidiendo caramelos. También en las tiendas se ven muchos accesorios y bolsas gigantes de caramelos. Lo que sí que se ve más, descaradamente, son calabazas iluminadas en las puertas de las casas. Vi muchísimas con mis padres.
Bueno, lunes. Durante dos horas, estuve sin proyecto. Intenté pillarle el truco al juego de Pokémon de mi consola: no lo conseguí.
Le pedí a Basilio otra consola, y me vino con noticias: ya me habían asignado a otro proyecto.
Nos habían asignado a 3 de cada idioma a una de las fases finales de un proyecto. Me tocó con Dani (uno de los españoles con los que más estoy) y con Laura, una española que no conocía.
En el equipo italiano también había un conocido mío, Pietro. Por lo que respecta al proyecto, dedicamos todo el lunes a familiarizarnos con el juego.
La verdad es que el lunes me fui muy contento del trabajo. Estuve mucho rato hablando con unos franceses (Antoine y Seb) que viven con Dani, y me dijeron que hablaba muy bien francés. Además les entendía todo perfectamente incluso cuando hablaban entre ellos.
Y después de esa conversación, vinieron Pietro y Rita, dos italianos que también están con Fitarbeiten a decirme si quería ir con ellos a una especie de sindicato a preguntar por el contrato. Por supuesto acepté, y ya de paso estuve 2 horas hablando con ellos y algunos chavales más en italiano, mientras nos traían las consolas con las nuevas versiones del juego (con errores corregidos, se entiende). Bueno, pues me dijeron que podría pasar por italiano, que hablaba de cine.
Sé que siempre la gente te dice que hablas mejor de lo que es, pero aún así me fui contentísimo. Parece que todo el tiempo que he “perdido” estudiando esos idiomas me ha servido para algo.
Después del descanso de comer, Carlos, otro español (evidentemente) vino contándonos su aventura para sacar dinero del banco. Había ido a la Sparkasse, la caja de ahorros más conocida en Frankfurt. Fue al cajero y en algún momento vio que ponía algo de “Aus” y se imaginó que sería sacar dinero. Muchas palabras que empiezan por “Aus” tienen que ver con sacar-salir-fuera. Le pedía un número y pensó que era el PIN, así que lo marcó y se ve que obtuvo un mensaje tipo “¿Desea sacar 3269€?” :)
Luego por poco no puedo cancelarlo y sacar la tarjeta. Sería para verlo. También es que Carlos pasa un poquito del alemán…
Al salir del trabajo, me fui con Pietro y Rita al sindicato. Fuimos todo el camino hablando en italiano. Cuando estás sumergido 24 horas en alemán, hablar italiano es como un masaje tailandés en los oídos. Habría podido estar 10 horas hablando. Qué sonido, qué acento, qué armonía :)
Tras unas vueltecillas encontramos el sindicato, cerrado. ¡Cómo no! Eran las 5.45 de la tarde… ¿quién va a querer hacer gestiones a esas horas? ¡¡Nadie!! De hecho, podrían cerrar a las 3, o mejor, no abrir… joder con el horario europeo de las narices.
Así que cada uno para su casita. En el primer metro que cogimos, nos echamos unas risas buenas (todo el vagón). Resulta que en una de las paradas entró un ciego, con su bastón, y al arrancar el vagón, Pietro se agarró al bastón… ¡y no se dio cuenta! Hasta que el ciego le dijo algo.
Al enterarse, Pietro venga a pedir perdón y el ciego por los suelos de risa, y ya os digo que la mitad del vagón también. Fue genial. A mí se me escapaban las lágrimas y no podía parar. Hasta que no me bajé del metro no dejé de reír. Menos mal que el ciego era un cachondo y no le dio por pensar mal y gritar.
Cambiando de tema, ¡aupa el Eintracht Frankfurt! Que ha ganado 3 de los últimos 4 partidos. Ya hace tiempo que dejó la última posición y ahora está creando un buen colchón.
Y se supone que dentro de aproximadamente una semana tendré internet. En realidad, no me lo creo, pero tengo que pensarlo.
viernes, 7 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
La verdad q poodr hablar con españoles, o gabachos, o italianinis, tiene q ser una gozada, tanto aleman te puede dejar ko!!
"Cuando estás sumergido 24 horas en alemán, hablar italiano es como un masaje tailandés en los oídos. Habría podido estar 10 horas hablando. Qué sonido, qué acento, qué armonía :)"
Vamos, q la italiana te pone, jajaja
jajaja, no, q es verdad!!! Es q es la antítesis del alemán!!
Publicar un comentario