(continúa del post anterior)
Mientras comí, vi un programa muy interesante. Es una especie de “Lo mejor del Diario de Patricia”. Te ponen lo más heavy de la semana. Os podéis imaginar… Por mucha diferencia que pueda haber entre países, al final, a los “diarios de Patricia” va siempre la misma fauna internacionalmente reconocida.
Me pasé el resto de la tarde durmiendo, estudiando verbos alemanes y pegando cromos de la Bundesliga.
Para la noche, me llamaron para decirme que habíamos quedado a las 12 en Hauptwache, y que iríamos probablemente a una discoteca que se llama “Tanz-Haus”, o algo así.
Cogí el metro a las 11.57, llegué a las 12.02 al lugar de reunión, y la gente apareció a la 1.20.
Sin comentarios más allá de los evidentes.
Todo esto, nevando, y a 6 grados bajo cero. Y sin guantes por negligencia de un servidor.
Me dio tiempo de hablar 40 minutos con Sarah. Pronto veréis mi foto en los anuncios de Movistar, porque los voy a patrocinar yo.
Dani no se apuntó, porque estaba su novia. OK. Excusa convalidable. Los italianos se apalancaron viendo una peli en casa de uno de ellos (¿nadie intuyó que iba a pasar eso?) y Belén, Rosana y otro chaval tenían otro plan, así que aparecerían más tarde.
Así que a Hauptwache llegaron Carlos, Javi, y dos amigos suyos de Madrid: Ely e Iván.
Con las manos y los pies fresquitos, empezamos a decidir el plan. Al final se vio que no había ánimo de ir a investigar el Tanz-Haus a esas horas (malos recuerdos del MTW), así que decidimos entrar donde se pudiese en el Zeil.
No os imaginéis el Zeil como la Mayor de Logroño (lo siento, no puedo poner equivalencias para otras ciudades). Por el día es la calle principal, está llena de gente y de tiendas, pero por la noche, no es el centro de la ciudad.
Sin embargo, la galería del Zeil, la que tiene 7 u 8 pisos, tiene un par de bares en la azotea, con terraza. Nos cachearon en la puerta principal y subimos.
En uno de los locales, había fiesta lesbiana. Cuando nos lo dijeron los porteros, casi hicimos la broma de “vale, vale, no nos importa, tranquilos”, pero no tenían cara de “humor altamente desarrollado”, así que vimos desde fuera como niños babosos ante una tienda de golosinas las perlas que bailaban allí.
Fuimos a otro de los locales. Entró Ely, entró Iván… pero no entró Carlos. Carlos es de un estilo un poco… más informal que el que querían allí. Además llevaba una mochila con botellas.
Sólo nos quedaba un bar-discoteca allí. Nos acercamos…y nos dejaron entrar. Sin embargo, nos sentimos un poco “sobrantes”.
¿Adivináis por qué?
... ... ...
Era un bar asiático. Estaba lleno de gente de nuestra edad, pero japoneses, coreanos y toda la pesca. Éramos los únicos occidentales, junto a otro par de perdidos. Aún así, el ambiente molaba, así que nos quedamos.
Nos pedimos una copa. 7€. Sin embargo, como creo que ya comenté, aquí no es garrafón, y tampoco era pequeña. Además estás en el centro de Frankfurt en una discoteca con terraza abierta, así que es un buen precio.
Sobre todo si además de eso, lo comparas con los 6€ de Logroño, en un cuchitril atorado, lleno de humo, y bebiendo copas marca “Día%” o “Auchan”.
Ahí echamos la noche. La pega del garito era que no tenía baño. Los 3 locales comparten un baño en el último piso, así que había que salir e ir allí. Además en la puerta había que hacer el paripé ese de darle céntimos a una señora que ni siquiera tiene los baños limpios.
Es una costumbre que estoy seguro que dejará de existir. Pero ellos aún no lo saben.
Y no sé si era por rollo reivindicativo o qué, pero el baño de tíos estaba lleno de tías. Igual era “no, es que en mi pareja yo soy el tío”. No lo sé. Igual simplemente el de chicas estaba a tope. El caso es que era raro.
Cuando nos fuimos del bar sobre las 3, había dos orientales (chicas) liándose entre ellas y un “amigo” haciéndoles fotos. Creo que es mejor que no hayáis visto esa escena, porque igual tendríais problemas de concentración durante algunos días.
Antes de irnos, aparecieron Belén, Rosana y un chaval, pero sólo para decir que se iban a casa porque el tío estaba malo. Bien.
Nos marchamos en dirección norte. Había un par de sitios que conocían Javi y Carlos. Uno, que es muy famoso, se llama “The Cave”. Tiene un nombre que me hace querer entrar, no sé porqué.
Pero de camino nos encontramos una kebapería, y como todos teníamos hambre, nos quedamos a cenar. El caso es que el sitio tenía su ambientillo, multicultural, así que después del kebap, pedimos alguna cerveza y nos quedamos allí un buen rato.
En ese rato es cuando llamé a la Cuadrilla (4am aprox.).
Como era de esperar, después de una hora en una kebapería, a nadie le apetecía mucho ir por ahí, así que esperamos al primer metro, el de las 4.30, y yo me fui a mi casa, y todos ellos a la de Javi.
A las 5 de la mañana estaba nevando en plan Himalaya.
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Estaba el otro día echando un vistazo al diccionario. No es que me lo estudie, pero tengo mucha relación con él :) El caso es que tiene unas páginas al final interesantísimas, con explicaciones sobre declinaciones, determinantes, pronombres y toda la pesca. Cosas que andaba buscando yo.
Eso no es gracioso ni curioso, así que no lo habría contado en este gran blog, de no ser porque aparece cómo se dice en alemán las Comunidades españolas. Aquí van algunas, a ver si adivináis cuáles son: Katalonien, Rioja, Andalusien, Kantabrien, Kanarische Inseln, Kastilien-La Mancha (juasjuas), Asturien (patrien keriden), Madrid…
¿A que molan? Y luego, cómo se dice en español los estados federales alemanes: Bremen -> Brema, Bayern -> Baviera, Vorpommern -> Pomerania Occidental, Rheinland-Pfalz -> Renania-Palatinado.
Im-presionante.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
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1 comentario:
No me importaria tener problemas de concentración.. ehem
Asturien (patrien keriden) que grande D
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