El domingo fue un domingo típico de cuando no se sale un sábado, es decir, aprovechado.
Según me levanté, hice un diagnóstico del derrame: estable. Me apetecía dar un pronóstico, a lo futbolero, y el titular fue “Eduardo espera tener recuperado el ojo para el sábado que viene”. Es decir, al ritmo que iba, me autodescartaba para el viernes, sólo para estar el sábado a tope.
El resto de la mañana (cuando no estaba en el espejo intentando cicatrizar las venitas del ojo con la mirada láser) me dediqué a pasar recetas de mi madre, con mis notas basadas en la experiencia personal, a ordenador. Ya tengo unas cuantas, así que prefiero tenerlas todas localizadas.
Le eché un vistazo al libro de Arguiñano que me regalaron en Santos Ochoa, pero aún me queda un paso para llegar a hacer algo de ahí. Y que conste que es un libro de iniciación, y viene todo explicadito paso a paso.
Cuando me cansé de la cocina, decidí por fin dedicarme a un par de brico-chapuzas que tenía pendientes. Una, pegar con esparadrapo la cortina del baño a la pared, porque hay una bombilla justo al lado, y temo que algún día al salpicarle agua reviente. Ya había hecho antes un “pegado” provisional, pero no aguantó mucho.
El otro arreglo era el de la puerta de la casa. Rozaba al cerrar, con lo cual, aunque lo hiciese con cuidado, todos los vecinos se enteraban cuando yo entraba o salía de casa. Y para no denunciarles por invasión de intimidad, decidí limar lo que rozaba.
Primero se me ocurrió ir cortando laminitas de madera con un cuchillo de cocina. No es broma. Pero según iba del “salón” al “hall” me di cuenta de lo que iba a hacer y volví a dejar el cuchillo en el cajón. Creo que a veces los gases tóxicos del radiador se me concentran a la altura de la cabeza.
Así que opté por usar una lima de uñas. Si no funcionaba eso, ya estaba perdido. No es que me sobre material por casa. Cogí la lima que me preparó mi abuela antes de venir. Viendo el tamaño, yo me imagino a mi abuela diciendo “bueno, si no se puede llevar una caja de limas normales, le compro la más mastodóntica que haya, para compensar”. Mi abuela siempre compra a lo grande.
Me armé de la superlima, que podría limar los barrotes de Alcatraz y sobraría. Empecé a raspar la puerta con esmero y alegría. Pronto vi que la lima, pese a ser gigantesca, no estaba preparada para lijar madera (lógico), así que se iba degradando rápidamente. Además, la capa de pintura blanca se iba esparciendo en forma de polvo por todo el pasillo, mis zapatillas, mi pijama, la manilla… Vamos, que una vez más, era todo mucho más limpio y fácil en mi cabeza.
Después de 15 minutos, por fin acabó la puerta arreglada, mis dedos destrozados, el pasillo blanco y la lima en la basura.
Hasta la hora de comer me entretuve viendo el programa musical que recopila éxitos. El domingo iba de éxitos latinos y cosas así. Tampoco es que pongan un límite muy definido. Salió la Lambada (¡gran canción!), Mambo nº 5, el mítico-épico Dragostea Din Tei y el Aserejé. Para este último pusieron unas imágenes de toda Alemania haciendo los movimientos típicos.
Me recordó automáticamente a la Macarena. Y es que nuestro pop, lo peta.
Acabó el programa, y faltaban 2 horas como mínimo para comer, así que hice zapping. Error. Cuando no hay nada, no hay nada. Si haces zapping, acabas viendo algo. ¿Y qué encontré? Pues la final del mundial de fútbol femenino sub-17. Ahí es nada.
A priori, podía estar bien. Final (bien) del mundial (bien) de fútbol (genial) femenino (ups) sub-17 (error).
Corea del Norte contra EEUU. Si eso era la final, no quiero ver los partidos de clasificación para el mundial, tipo San Marino – Islas Feroe. Vaya nivel… Eso sí, las chicas super deportivas. Eso me gustó. Venga a darse la mano por todo, y besitos… ah, no, espera, eso no :)
Estooooo, como iba diciendo, la tarde la pasé estudiando alemán. Bueno, a todo esto, ganó Corea en la segunda parte de la prórroga. Me alegro, porque las americanas eran unas chulas de cuidado (¿por qué no nos sorprende?).
Para la hora de cenar ya me estaba frotando las manos. Había visto la programación y tenía: Domingo criminal (Navy CIS +Mentes Criminales), La Búsqueda, Misión a Marte y Shaft.
Tuve que hacer virguerías para seguir todo. Algunos de la Cuadrilla os acordaréis de Misión a Marte. Quizás, una de las 5 peores películas de la historia cinematográfica, que vimos en el cine. Andrés seguro, porque sé que a él también le marcó.
Para los que no la hayáis visto, y sin desvelar nada, es la típica que empieza de lujo, continua regular, y cada minuto desde la mitad hasta el final te estás riendo pensando qué puede ser lo siguiente, que sea más cutre y supere a lo anterior. Y en Misión a Marte, cada escena es peor que la anterior.
Antes de irme a dormir, leí un rato unas revistas que traje de España, porque con tanta tontería, las tenía por ahí sin leer. Me empapé de las novedades de Nintendo con la revista “Nintendo Acción”, y luego me leí la “Computer Hoy” en la que decía (cito) “No hay crisis que valga para el sector del videojuego, cuyas ventas han aumentado un 15% de enero a julio, y se espera que siga creciendo en 2009. Las proyecciones a nivel mundial prevén que el consumo de videojuegos se doble en un plazo de tres a cinco años, un crecimiento que será superior en España, cuarto mercado europeo de ocio digital, según los cálculos de Adese”.
O sea que de momento, parece que no me quedo en el paro. Y como siempre, España en el Top 5 de ránkings europeos de cosas que o no son buenas, o no son importantes. A ver si vamos escalando puestos en puntos de acceso Wifi, velocidad de internet, vivienda, becas, fines de semana de tres días, y esas cosas que nos importan.
viernes, 21 de noviembre de 2008
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