Ayer seguí con mi racha de bugs, llegué hasta los 9. Al principio no me hacía mucha gracia el juego en el que estoy, pero poco a poco me voy enganchando… aunque nunca será de mis favoritos.
El plan para la tarde era ir a la lavandería a ver cómo funcionaba, descansar un rato en casa y conectarme a internet, así que cogí directamente el metro desde Nintendo y fui para casa sin parar por el centro, cosa rara en los días que llevo aquí.
Por cierto, quería comentar algo que se me olvida siempre. Aquí, como en otros países de Europa, no hay tornos para entrar al metro, así que se supone que puedes comprar un billete o no. El caso es que si te pillan sin billete válido tienes que pagar 40€ en el momento.
Mi idea era fijarme las primeras semanas a ver qué hacía la gente y después ver si yo compraba billete o no. Los que me conocéis bien sabéis que soy bastante legal, o sea que normalmente prefiero pagar aunque sólo sea para viajar tranquilo.
Pues bien, si llevo 10 días aquí, me han revisado el billete ¡5! Como para no llevarlo…
Estaba comentando que fui a la lavandería. Desde fuera sólo vi trajes limpios y sólo una lavadora, así que tenía más bien pinta de tintorería. Entré para que me lo explicasen en inglés, pero apareció una señora mayor para atenderme… y me dijo que no hablaba inglés.
No sé porqué, no había previsto esta situación. En mi cabeza estaba claro que iba a salir una chica joven y me iba a decir “yes, you can wash there just by putting a 2€ coin in it”, y tan contentos.
Y ahí estábamos los dos, ella con la vida hecha, en alemán por supuesto, y yo con mi escaso y no relacionado con la lavandería vocabulario de alemán… Le hice unos gestos de “lavar” y señalé la máquina, y ella me contestó con una palabra en alemán. Larga y confusa. Estábamos como al principio… Así que decidí marcharme y volver con mejor información, pero claro, tampoco podía irme sin más. Quería decirle algo amable… Vaya rato pasé… Al final, y con un esfuerzo horrible entre palabra y palabra me salió un “Ich….. komme…. morgen… mit… Wörterbuch” (yo vengo mañana con diccionario). Me quedé expectante, se rió y asintió, o sea, que acerté. Al final me fui contento y todo.
Ya en casa observé la pila de ropa usada, que aumenta y aumenta cual sala de trofeos del Real Madrid y le dije “otro día será”.
Me puse a preparar todo el papeleo para ir al Bürgeramt, a registrarme. Al día siguiente salía de trabajar a las 5.17 y cerraban a las 6, y en el ensayo general que hice hoy llegué a las 5.40, así que más me valía tener todos los papeles necesarios o no me daría tiempo. Puse todo junto en una carpetita, y me fui al ciber-café.
Mientras le caían al Basilea los miles de goles del Barça y el Atleti hacía sufrir a sus seguidores, como siempre, yo contestaba e-mails, hablaba con mis padres por el Skype, hablaba por el MSN, buscaba información sobre Frankfurt…
Al volver a casa perdí el metro por 30 segundos y tuve que esperar 15 minutos. Es la gran pega de los metros de aquí fuera de la hora punta.
Hoy me he levantado con el insinuante sonido de las gotas de lluvia sobre el tejado del edificio (que es también mi techo). Tengo la información más actualizada del mundo sobre las precipitaciones en Frankfurt am Main, al segundo.
En el trabajo, en todo un día, sólo he conseguido encontrar un bug. Está claro que el juego ya está muy depurado, y creo que ya nos queda poco de trabajar con él. Eso sí, el bug de calidad. Me lo he encontrado accidentalmente (haciendo algo que el personaje normalmente no hace). El problema es que ya es muy tarde para corregir algunos tipos de errores, así que me temo que así se quedará. Quizás lo vea dentro de unos meses en algún foro, encontrado por algún friki que lo habrá buscado desesperadamente, y gratis, por supuesto, para ser el primero en ponerlo en su foro de www.submundo-friki.frk; esos sí que son frikis de diccionario.
A mediodía, alegría, y también nos ha venido el “entrenador” a decirnos a los más nuevos (menos de 2 semanas) que íbamos a tener un meeting con el manager de toda la sección de traducción, calidad, artwork y manuales.
Hemos ido a la oficina de este individuo. Era una oficina soñada: todo figuritas de Nintendo, juegos, consolas, un pantallón… guapísima. Y la PS3, por cierto.
Nos ha estado contando que ellos confían en nosotros y debemos corresponderles con trabajo bien hecho, que él empezó como nosotros, de game tester y más cosas. Aunque parecía tópica, ha sido interesante. Ha sido un puntazo cuando ha empezado a decir que estos días se estaba viciando al Soul Calibur de la PlayStation 3 y que la traducción era una mierda (“crappy translation”). Decía que era un ejemplo de lo que teníamos que evitar. Ya tengo curiosidad por ver el juego, aunque quizás sea sólo la traducción alemana la que flojee.
El punto patético ha sido cuando nos ha mandado presentarnos. Ya nos avisaron de que le gusta conocer uno a uno a todos los que trabajamos allí, así que nos ha pedido que dijésemos nuestro nombre, nuestro país de origen y porqué trabajábamos allí.
Nos hemos ido presentando todos, hasta que le ha llegado el turno a una española, bueno, vasca. Resulta que dice “I´m Naiara, I´m from Basque Country”. Tócate la gaita. ¿Ha dicho el italiano que es de la Toscana? ¿O el francés que es del valle del Loira? ¿Y el alemán que era de Baviera? No. ¿Y yo que soy riojano? Tampoco. Nos han pedido decir nuestro país… Estas cosas me ponen negro. Al menos me queda el consuelo de la cara que ha puesto el manager, de “será algún país de la selva amazónica”. Ya sabéis que yo no entro en política, porque sería demasiado, pero esto me revienta. Que yo estoy orgullosísimo de ser riojano, pero si te preguntan tu país, pues dices “Spain”. S – P –A –I – N. Además me acuerdo como si fuese ayer cuando otra española hizo lo mismo en el campo de trabajo de Estados Unidos. Ahí aún fliparon más.
Y que conste, para terminar con el tema, que no tengo nada en contra de los vascos. Y para muestra, los dos auténticos pedazos de cracks que conocemos: Iñaki y Vasco. Como para tener algo en contra de su origen.
Lo que me confunde también es que esta chica es maja, es decir, es de las que está en mi zona y hablo con ella y no es muy radical ni nada. Parece inteligente. Por eso me fastidia más que se le escape ese “detallito” que el alemán no entiende y al resto de españoles puede joder.
Después del estrés momentáneo, hemos vueltos a nuestros cubículos. Allí me he enterado de que si tenemos dudas con algún texto, podemos consultar o discutir con los traductores directamente, así que me han presentado al de español: Pablo (gran nombre, lo pondría en negrita, pero es que no tengo). Hemos estado hablando un ratillo de un tema que a mí me parecía error y él había puesto en el informe que no era. Es un chaval muy majo.
Poco a poco han ido llegando las 17.17 y me he empezado a estresar… ¿me dará tiempo de hacer los papeles? Si no, la he cagado. En cuanto nos han dado el grito de libertad, he salido pitando y pillado un metro como en las pilas, bajando las escaleras a todo correr y entrando entre la última rendija de las puertas.
He llegado al Bürgeramt a las 5.35, antes que en el ensayo general de ayer. Me han dado el número 1337. He subido a la sala de espera… y parecía la T4 de Barajas. ¿Pero dónde vas sin gente? Miro a ver por qué número van… 1280. Como dicen los alemanes… ¿¡¿¡Was?!?!?! ¿¡Qué?! Eran las 5.40 y tenían que pasar 57 números, lo he visto crudo.
Sin embargo, me he dado cuenta de que tenían 46 mostradores para atender, así que los turnos iban rapidísimos. Cuando ya me estaba quedando sin uñas para morder, a las 5.55, me han cogido. He hecho los papeles, después de varios intentos (me ponían los apellidos al revés, el piso 30 en vez del 3…). Así que me he ido todo contento, con mis papeles.
YA SOY LEGAL.
Ya tengo mi registro en el Ayuntamiento de Frankfurt, mi permiso de trabajo de ciudadano de la UE y mi hoja de declaración de impuestos alemanes. Además me han dado una funda de “Stadt Frankfurt am Main” llena de cupones de descuento, mapas, información… Muy chula y muy completa. Se lo han currado.
Ni que decir tiene que todo lo he firmado rápido y en alemán. Ahora en casa estoy intentando entender algo y me encuentro con: Berufsausbildung, Steuerklassenwechsel, Einkommensteuerveranlagung (!), Arbeitnehmerpauschbetrag y otras joyas. Me encanta el alemán.
Por cierto que a raíz de estas cosas me he echado hoy unas risas con el alemán que tengo al lado en Nintendo. Por si no lo dije, hay un tipo de bugs que son los “overflow” (desborde). Son muy frecuentes, y ocurren siempre que el traductor, que traduce en papel, publica un texto que luego al jugar se sale de su correspondiente cuadrito, o directamente de la pantalla.
Normalmente cuando ocurre uno de estos hay que cambiar la alineación o directamente buscar una traducción diferente. La solución ya no es tema nuestro. Bueno, el caso es que hoy me dice el alemán que ha encontrado un overflow, y me dice que es muy grande. Los que había visto yo son siempre un trocito de una letra o un par de letras como mucho las que se salen de sus recuadros, pero claro, va éste y me enseña una palabra como las que he puesto antes que se salía por lo menos 5 letras por cada lado. Sí que era grande, sí :) Lo que va a ser grande también va a ser el marrón del traductor de alemán para solucionarlo… no me gustaría estar en su lugar.
Una novedad: tengo tele. Y no me la he comprado. El otro día me dijo María que tenía una tele pequeña en el trastero, y me la ofreció. Por supuesto le dije que encantado. Pensé que iría para largo, pero hoy al pasar por su piso ha salido y me lo ha recordado. De momento no ha encontrado el cable de la antena, así que mañana me iré a un Saturn a comprar, así el fin de semana me puedo dedicar a sintonizar algo.
Bueno, me despido. Antes, para Ángel y Fido, mi supervisor (es decir, por encima de mi coordinador), tiene unos 28 años y un Porsche Carrera. Estamos intentando averiguar qué coche tiene el manager que nos han presentado hoy. Apuesto por un Mazda.
Y otra cosa, hoy estaba repasándome unos papeles, los de la cita del martes que viene en el banco concretamente, y he visto que la carta acaba así:
“mit freundlichen Grüβen”
Ya sabéis de quién me he acordado :) He buscado el significado y es “saludar”. Y la pronunciación es muy similar a Grissom (la ü se hace como las “u” francesas y la beta se pronuncia como “ss”).
Voy a hacerme un bocata de atún con mayonesa, que ya estoy harto de huevos con patatas.
domingo, 26 de octubre de 2008
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